domingo, 22 de enero de 2012

SOPITAS PARA EL ALMA Y OTRAS CIRCUNSTANCIAS

Hablar de este tema me recuerda a Mafalda y su rechazo por la sopa, sin embargo, en mi caso, en mi casa, la sopa siempre ha estado presente de muchas formas, sabores y circunstancias.  A diferencia de Mafalda a mi SI me gusta la sopa y mucho, además que descubrí en este plato un excelente acompañante en muchas circunstancias.

Siempre tuve la curiosidad por saber la diferencia entre sopa y hervido/sancocho, a lo mejor alguno de ustedes también la tendrán y no pienso dejarlos con la duda, así que a continuación se los explico (ésto según una consulta que hice por internet). Una sopa es un caldo alimenticio donde se consiguen piezas cárnicas (pollo, carne, pescado) con algunos vegetales (zanahorias, guisantes, vainitas) y otros productos tales como el arroz, fideos, bollitos, pan tostado y se toma antes del plato fuerte.  Un hervido/sancocho es un preparado parecido a la sopa pero muy cargado de ingredientes, donde, igualmente, figuran productos cárnicos con verduras y vegetales tales como ocumo, ñame, papa, yuca, batata, plátano, mapuey, auyama, topocho, maíz, entre otras, éste no lleva ni fideos ni arroz y suele ser plato único en una comida. En Venezuela, por lo general, a estos dos tipos de hervidos los llamamos sopa y es por ello que solo verán este término empleado en este artículo.

Cuando era niña e iba de vacaciones a casa de mi abuela Flor en Barquisimeto, esperaba el día que en el almuerzo hubiera sopa de pollo, a ella le quedaba espectacular y la acompañaba con arepitas asadas, las cuales se migaban e iban directo a la sopa, agregando textura, ya saben lo suave del centro de la arepa y la conchita tostadita.  En ese tiempo, prefería la verdura majada y el pollo desmenuzado, la mezcla del sabor de las verduras me parecía fabulosa, no apreciaba muy  bien el sabor particular de cada una de ellas, eso lo aprendí a medida que fui creciendo.  La verdura que siempre estaba presente era el apio, un tubérculo de olor y sabor un tanto dulce, el cual siempre me gustó aun lo uso mucho en mis preparaciones (sopas).

Enfermarse con una gripe inmediatamente se asociaba a un plato de sopa de pollo, un tanto diferente, pues las verduras empleadas eran papas y zanahoria, por supuesto con fideos y si nos querían consentir, unos bollitos de masa de maíz en forma de bolitas que absorbían el gusto del caldo y le quedaban deliciosos.  Tomarla y sentirse bien, lo cual ocurría inmediatamente, supongo que no tanto por sus propiedades medicinales sino por el sentirse cuidado y consentido por la familia.

De grande descubrí también, que cuando las cosas no le van a uno tan bien como espera, te sientes deprimido por acontecimientos tristes, decepciones, entre otros, una sopita de pollo preparada con cariño, te reconforta enormemente y si estás fuera de tu país y preparas una sopita de estas, con verduras típicas de aquí, pues pisas Venezuela en un instante!

La sopa de carne de res me costó un tanto más apreciarla, no sé por qué, sin embargo, también de niña le agarré el gustico siendo de mis preferidas la de lagarto y las de costilla.  Pero si te enfermabas en El Pilar, sopita de rabo era lo que servían, sin faltar entre las verduras el ocumo chino que no es de mis tubérculos preferidos, ni aun a los 41 años.

A la orilla de un río, en las vacaciones, no podía faltar una olla de hervido. Mi tía Flor, preparaba todo el avituallamiento, asegurándose que no faltara el plátano pintón o los topochos, el ocumo chino y el casabe para acompañar el consabido sancocho.  En estos casos, la sopa se preparaba con leña, podía ser de dos carnes distintas, generalmente gallina y res;  a la hora de estar lista, si queríamos continuar bañándonos, comíamos con los pies metidos en el agua y no mucha cantidad, para que así “no se cortara la digestión”, cosas de muchachos, por eso cuando veo la orilla de un río a alguien haciendo un sancocho, no puedo más que recordar lo feliz que me hacía ir a bañarme en uno, nadar hasta que los dedos se me arrugaran y disfrutar de una rica sopa, para luego llegar a la casa a dormir profundamente del cansancio que produce el agua.

En cuanto a la sopa de pescado, pues aun la evito si puedo, en El Pilar era muy común su preparación, por lo menos una vez a la semana, y la verdad no sé por qué, a mi me gusta el pescado en todas sus formas, con excepción de unas pocas especies como la sardina (las comí mucho de chiquita por la hemoglobina), creo que es porque lo asocio a la cabeza del pobre pescado, que siempre me pareció que me miraba como me lo comía.  Sin embargo, a pesar de todo lo antes dicho, debo reconocer que no he conseguido ningún lugar en el país donde preparen tan bien la sopa de pescado, así que cuando piso de Anzoátegui pa´lla no dejo de comerla.

Creo conveniente agregar en este artículo una receta de sopa, la más fácil y la mas tomada, sopa de pollo a mi estilo

Ingredientes:

- Pollo (por lo menos una pieza por comensal)

- Verduras, escojan  un máximo de 4 para que no se sature de sabor la sopa, por otro lado hay que considerar los tiempos de cocción de cada una de ellas.  Puedo recomendar las siguientes combinaciones: Papas-zanahoria-apio / Ñame-auyama-apio / Yuca-apio-ocumo-auyama / Plátano pintón-ñame-yuca / ocumo-plátano pintón-apio-papa

- sal, pimienta molida y comino: cantidad necesaria

- ½ tallo de ajo porro

- 2 tallos de cebollín

- ½ cebolla blanca

- 3 ajíes dulces

- 2 dientes de ajo criollo

- 1 ramillete de cilantro de monte

- Cilantro al gusto

- 1 cuacharadita de aceite vegetal

- Agua, cantidad necesaria



Preparación:

a)    Picas en cuadritos la cebolla, los ajíes y los ajos

b)   Picas en aros delgados el cebollín y el ajo porro

c)    Pelar y cortar en cuadros las verduras seleccionadas y reservar

d)   En una olla lo suficientemente grande para la cantidad de sopa a cocinar, colocas el agua a fuego alto hasta que hierva y agregas las piezas de pollo, la sal, el comino, la pimienta molida y el cilantro de monte picado y se deja cocinar hasta que se haga el caldo.

e)   En un sartén, calientas el aceite y sofríes la cebolla, el ají, el ajo porro y el cebollín solo por 2 minutos, asegurándote de remover lo suficiente para que la cocción sea uniforme y se agrega este sofrito al caldo

f)     Una vez haya hervido el caldo de nuevo, agregas las verduras y dejas cocinar hasta que las verduras ablanden

g)    Recuerda probar el caldo para ajustar el punto de sal y la sazón.  Una vez que la verdura ha ablandado y se han amalgamado los sabores producto de la cocción, apagas el fuego y le colocas el cilantro picado por encima y tapas la ollas hasta que haya reposado un poco la sopa para servir

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